lunes, 10 de noviembre de 2014

NO-MORE-SCHOOL

Imagino el momento en que esté frente a todos, y diga: El día por fin llegó. Hemos estudiado durante 11 años para vivir este momento, algunos más y también algunos menos. Verlos a todos aquí, juntos en un mismo lugar, alegres, satisfechos y muy llenos, tal como después de una buena comida compartida con tus amigos; uno de los momentos de mayor alegría para cualquiera.
Hace once años comenzamos una carrera de la que no teníamos la más mínima idea, y que resultaba un simple juego para nosotros; no era más sino que mi madre me llevase al colegio, esperar unas horas escuchando a mi maestra o bien dibujando y salir a disfrutar con una pelota o cualquier cosa que encontrara; recuerdo que disfrutaba cada momento en el colegio, desde la entrada hasta salir a casa. 

Escuela Normal Superior de Pasto; cómo olvidar éste lugar si viví casi diez años de mi vida aquí, y todavía puedo verme los primeros días de clase. Llegué en segundo grado junto con muchos otros compañeros y más que eso: mis amigos. Cómo olvidar mis primeros días en este lugar tan grande, con nuevas personalidades al lado mío, todo me resultaba abrumador, y sí, sentía miedo, mi madre es testigo de ello pues sabía que no pasarían cinco minutos desde que me dejara en la entrada hasta que en medio de mi llanto y corriendo desesperadamente regresaba a sus brazos, porque quienes estaban en mi curso saben que nuestra profesora era difícil. Cómo olvidar esas tardes de juegos, de compartir comida, de goles, de peleas, no mías. En fin, como olvidar mi primer años en esta institución.